Como ya es ampliamente conocido, el turismo es una actividad de gran importancia debido principalmente a su capacidad de generar puestos de trabajo directo e indirecto desde zonas urbanas y zonas rurales en casi todo el país. Asimismo dinamiza la economía redistribuyendo los ingresos generados por el turismo receptivo e interno, aun cuando la mayor concentración de capitales e ingresos se de en el sur por la presencia de Machu Picchu. En otras palabras, su capacidad de generar crecimiento económico para la reducción de la pobreza debería ser aprovechada, tema del cual trataremos en otro artículo.
Sin embargo, el desarrollo de la oferta académica en relación a la administración del turismo, técnica y universitaria, se ha dirigido casi exclusivamente a la administración de los servicios turísticos principalmente privados.
Entonces, ¿en dónde podemos encontrar la oferta educativa para el personal encargado de la gestión de destinos, para los planificadores de espacios turísticos articulados con las demás actividades económicas del territorio, para los investigadores de mercado del turismo a nivel nacional o internacional?; y ¿cómo podemos pedir que se articule este supuesto crecimiento económico que el turismo trae con la reducción de la pobreza en las zonas en donde se desarrolla el turismo?
Más aún, en donde podemos encontrar a los profesionales con las competencias para el desarrollo de proyectos de turismo, estatales o de cooperación internacional, que tienen como objetivo el “desarrollo[1]”.
Si bien es cierto, el turismo es una actividad multidisciplinaria, que necesita de conocimientos que escapan al mercado turístico, o la oferta de servicios, desde la planificación del uso de infraestructuras y servicios públicos hasta estrategias de seguridad ciudadana que brinden la imagen y estabilidad necesaria para ser considerados una ciudad o país seguro no solo para los turistas sino para los peruanos principalmente.
Actualmente, son pocas las universidades preocupadas por brindar estos estudios a nivel de pregrado, y aún no tienen egresados gestores de destinos que cuenten con estas competencias. Entonces, ¿Cómo consiguieron las competencias nuestros funcionarios públicos o los gestores y gerentes de proyectos de turismo con fines sociales, o los encargados de las direcciones regionales en todo el país?
La realidad nos indica que los profesionales de hoy en el Estado y las ONG’s de turismo provienen en su mayoría de otras especialidades, y sus capacidades, buenas o malas, son el resultado del tiempo y sus diversos trabajos en otros campos y actividades económicas. Son pocos los que cuentan con especializaciones (a nivel de posgrado) en gestión de destinos adquiridas en otros países que si han desarrollado una oferta educativa superior para la eficiente y eficaz gestión de destinos como son México, España y Costa Rica.
Son pocos los análisis del turismo en el Perú en donde se haya identificado la carencia de estos profesionales como una debilidad, y parece ser aún un segmento poco rentable para algunas universidades que prefieren seguir ofertando estudios para la administración de servicios y muy poca oferta para la gestión de destinos.
Una de las acciones a corto plazo para los profesionales actuales de turismo metidos en la docencia universitaria o técnica es reconocer esta debilidad e incidir en los cambios progresivos de los respectivos currículos educativos en el pregrado. Así mismo, fomentar la investigación científica, de tesis o monográficas, relacionada a los impactos del turismo sociales, ambientales y económicos en el Perú, analizando casos emblemáticos como el porqué en Cusco, 100% turístico, se genera más protestas sociales en la ciudad y los anillos de pobreza alrededor de las ciudades han crecido con una sobreoferta de mano de obra local.
Y claro que quedan aún preguntas por responder sobre la articulación e integración de planes, proyectos y PRESUPUESTOS en otras instituciones del Estado (MINAM, Min. de Cultura, MTC, Min. del Interior, etc); las evaluaciones sociales y económicas a los proyectos de inversión pública de COPESCO o a la inversión promocional de PromPerú en ferias internacionales.
[1] Una de las principales tareas antes de empezar a hablar del desarrollo como tema central sería su conceptualización y como ésta se vislumbra en el enfoque de desarrollo escogido por la institución que formula el proyecto o el mismo Estado
Muy de acuerdo con tu opinion en la actualidad hay universidades que se enfocan más a los servicios y no le dan mucho interes a la gestion , desarrollo de destinos turísticos.Vale decir que muchas bolsas de trabajo de universidades estan plagadas de puestos en servicios y en las mismas condiciones en bolsas de practicas pre profesionales.Te hablo como estudiante de Turismo y hoteleria que esta interesado en realizar practicas pre profesionales en el sector turismo pero no en servicios si no en investigación, gestion pero el panorama no ofrece muchas ofertas en dichos campos.
ResponderEliminarExactamente Kenny, cómo podemos hacer crecer o desarrollar al turismo si no tenemos profesionales capaces. Por otro lado, es necesario que dentro de la formación de los próximos profesionales en DESTINOS TURÍSTICOS le den más peso a materias como enfoques de desarrollo, Planificación estratégica del Estado, formulación de proyectos de inversión pública de Turismo y Responsabilidad social empresarial entre otros.
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