miércoles, 27 de febrero de 2013

Turismo, más allá de la promoción, la hotelería y la gastronomía



Por Oscar Gamarra Dominguez.


Desde que inicié estudios para ser un licenciado en turismo y hotelería, nunca fue fácil definir el grado que obtendría, es muy fácil entender cuando eres geógrafo, ingeniero, economista, cheff, bartender, panadero, es decir sabes exactamente al mundo en el que estás ingresando, pero, si estudias turismo ¿qué serás?

Definitivamente no te convertirás en Turista (aunque 90% de los que estudian turismo van convencidos que viajarán por el resto de sus vidas y les pagarán por eso), para algunos seremos guías de turismo, o seremos agentes de viajes. Si bien es cierto, esas profesiones son parte de lo que podemos hacer si nos especializamos en ello, no necesariamente todos nos convertiremos o estudiamos para serlo.

Existen muchas carreras universitarias y técnicas relacionadas al mundo del turismo y llevan el título de TURISMO Y HOTELERÍA o TURISMO Y GASTRONOMÍA; pero realmente ¿qué se estudia ahí? Analicemos un poco:

La mayoría de los cursos están relacionados a la administración de servicios turísticos: hotelería, restauración, agencias de viajes, gastronomía, etc.; también se les brinda cursos de geografía, historia, arte, algo de planificación, formulación de proyectos (en su mayoría proyectos de inversión privada) y algo de realidad nacional.

La administración de servicios turísticos y de recreación (gestión del tiempo libre: un campo casi desconocido para la oferta educativa) es muy importante, y más en un país como Perú que ya tiene un prestigio y posicionamiento internacional ganado.

Sin embargo, más allá de los viajes y de los servicios necesarios para atender las necesidades de los turistas, visitantes, público local; alguien debe planificar esos espacios urbanos y rurales que se destinan o se convierten en espacios turísticos, alguien debe encargarse de analizar esa actividad llamada turismo como un todo y al mismo tiempo como una parte del desarrollo de un espacio geográfico. La administración de empresas de servicios para turistas es muy importante, pero eso NO ES TODO.

El turismo es una actividad económica que genera grandes impactos a las economías locales y cuentas nacionales; tiene además un gran potencial para dinamizar comunidades, pueblos y regiones a través de la venta de servicios y productos que generen impactos a las sociedades y comunidades receptoras de visitantes; y definitivamente impactos a los ecosistemas… no siempre estos impactos son positivos, pero para fines de esta reflexión no ahondaremos hoy en eso.

El turismo es “la industria sin chimeneas”, es una idea usada en el siglo pasado al creer que el turismo no contaminaba; ahora sabemos que es necesario tener una adecuada gestión del turismo para reducir los impactos negativos y hacerla una actividad sostenible.

Para poder administrar y gestionar estos espacios (territorios) y desarrollar estas actividades económicas  es necesario tener conocimiento de algunas pequeñas cosas que pasaré a enumerar rápidamente:


1. Gestión pública, y no solamente cómo trabajar en medio de la burocracia pesada y arcaica actual llena de procesos y normas que uno debe cumplir si eres “empleado público”; sino tener la intención de mejorar la eficacia y eficiencia del dinero de todos, siendo más ejecutivo y no ampararse en la norma o la ley para “NO HACER NADA”, como me dijo un empleado público con muchos años en su haber: “Osquitar, mejor no te metas en problemas... no lo hagas”.
En caso trabajemos en otras organizaciones u ONG’s relacionadas con el sector, también es necesario entender la dinámica tan particular del sector público; para poder colaborar y trabajar hacia el logro de metas conjuntas y evitar la crítica sin sentido y nada constructiva a los otros actores.


2. Un mínimo conocimiento para la formulación y ejecución de proyectos de inversión pública que tengan fines SOCIALES pero enmarcados dentro de un destino con productos competitivos; sobre este tema me comprometo a seguir escribiendo con mayor detenimiento … aunque es preciso decir que la mayoría de proyectos (no solo regionales sino nacionales) son caprichos de algún autodenominado planificador, o ingeniero, arquitecto, economista, todos con muy buena intención, pero muy pocos con una correcta visión de mercado y más aún, un entendimiento claro del mercado turístico. La mayoría cae en fines puramente políticos o individualismos, que no aportan a consolidar el destino o la oferta. Es más, acabo de ver una a espaldas de mi casa que dice obra financiada por COPESCO…  es un sitio arqueológico categoría 1 cerrado las 24 horas del día fuera de toda ruta o circuito turístico actual. Es decir, una obra realizada para ejecutar el presupuesto y mostrar resultados de eficiencia en el gasto pero sin mayor impacto en el desarrollo de un espacio o un territorio. Y cuál es el problema no?, al fin y al cabo, obras son obras… pues NO. Incrementar cifras de ejecución de obras no es la mejor forma de gastar el dinero de todos los peruanos. . Necesitamos eficiencia en el gasto con una dirección adecuada midiendo impactos en vez de procesos o gasto.

3. Planificación estratégica y operativa de actividades económicas (turismo, agricultura, ganadería, agroindustria, entre otras) en un espacio geográfico llámese distrito o región. A estas alturas realizar planes para un solo sector sin tener una visión holística y de conjunto es ingenuo y absurdo). Dicho en otras palabras… Olvidémonos ya del término DESARROLLO TURÍSTICO y cambiémoslo por DESARROLLO SOSTENIBLE, entendiéndolo como un desarrollo integral que tenga como eje a las poblaciones locales y que el objetivo no sea MEJORAR LA EXPERIENCIA DEL VISITANTE.

4. Marketing, entendido como el adecuado desarrollo de productos turísticos: desde la concepción para desarrollar nuevos productos REALES con una adecuada lectura de la demanda potencial, la competencia y las características de la oferta actual de servicios; hasta el conocimiento de herramientas de comunicación tradicionales y no tradicionales utilizando eficazmente el internet y las redes sociales hasta el neuromarketing.

5. Conocimiento por parte de empleados y autoridades públicas de cómo funciona la empresa privada y sus necesidades. El turismo es movido y manejado por los  operadores TODOS PRIVADOS; pero he escuchado con mucha tristeza frases como “ellos solamente quieren ganar dinero”; y qué otro objetivo buscaría un privado más allá de obtener rentabilidad por SU inversión y asumir SU propio riesgo? Y claro, en el sector privado también se desconoce muchas veces lo que significa realmente ser empleado público…

6. Finalmente y más importante que todo lo anterior, tener gran conocimiento de la realidad nacional, de las diferencias de cada región, de los anhelos de las comunidades y pueblos que NO NECESARIAMENTE desean tener al turismo como eje de desarrollo, sino que necesitan con urgencia salir de la pobreza extrema en que el Estado y los gobiernos de turno los han sumergido. Y cuando llega el turismo como gran alternativa de desarrollo por algún nuevo empleado público o político en búsqueda de votos todos o la mayoría de pobladores llenos de necesidades miran al turismo como la salvación a sus necesidades. Decirles abiertamente que NO es necesariamente cierto o por lo menos NO a corto plazo simplemente puede ser desalentador pero real y necesario muchas veces.

Todos los que estamos inmersos en este mundo del turismo desde el otro lado de los servicios privados debemos tener como objetivo final lograr el bienestar social maximizando beneficios y reduciendo impactos negativos en las culturas locales, el medio ambiente, las economías locales y en las sociedades.

Creo que ya es hora que el Turismo sea tomado en cuenta como prioridad nacional, como uno de los pilares de la economía nacional. Para ello necesitamos profesionalizar nuestro sector, tener indicadores claros y actualizados de los impactos del turismo en las cuentas nacionales y regionales; y definitivamente tener a técnicos, investigadores y decisores de política entendidos en la materia.

Quedan aún muchas preguntas sobre la mesa:


  1. ¿Es necesario un Ministerio de Turismo?
  2. ¿Quién evalúa la gestión pública desde el gobierno central, regional y local?
  3. ¿Por qué no se ha continuado con la Cuenta Satélite de Turismo?
  4. ¿Por qué las regiones no asumen la promoción del turismo de manera agresiva con  fondos de PromPerú?
  5. ¿Quién evalúa la eficiencia de las inversiones públicas en turismo?

Empecemos a compartir información, hagamos un mea culpa de esta situación. Es momento de darle un giro al turismo en el Perú.

Lima, febrero de 2013… espero que cuando alguien vuelva a escribir sobre este tema en algunos años, la situación haya cambiado radicalmente.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Más allá de un Encuentro de TRC en Amazonas







A unos días de haber sido sede del VI Encuentro de Turismo Rural Comunitario en Chachapoyas - Amazonas nos preguntamos si ese era el objetivo por cumplir. La respuesta es un rotundo NO, el reto recién inicia para los gestores y emprendedores para trabajar un programa de Turismo Rural en la región, una región con mucho potencial para convertirse en un destino turístico de gran importancia a nivel nacional y mundial.


El día de ayer viernes 30 de noviembre se dio "por fin" la viabilidad al proyecto 130466 Establecimiento de las Bases para el Desarrollo Rural a Través del Turismo en el Corredor Turístico del Valle del Utcubamba, Sector Pedro Ruiz – Leymebamba, Región Amazonas. Un proyecto que ha generado muchas expectativas por los 120 millones de soles de inversión pública (ojo que es un préstamo al Estado Peruano y no una donación del gobierno japonés JICA y tendremos que pagarlo) cuya ejecución estimo durará 7 u 8 años.

Tenemos además un proyecto de 58 millones de soles más que trabajará en 10 sitios arqueológicos: Kuelap, Revash, Ollape, Yalape, Macro, Tella, Olán, La Congona, Laguna de los cóndores y Karajíaa través de COPESCO; proyecto viable desde noviembre del 2011 y que hasta la fecha ni se han elaborado los expedientes técnicos para su ejecución.

Tenemos también un aeropuerto en Chachapoyas que es un verdadero elefante blanco, tan operativo como decorativo, con muchas limitaciones pero operativo al fin y que el Gobierno Central no ha dado señas directas de algún incentivo a los privados para que operen hacia Chachapoyas (y lamentablemente no hay presión suficiente - mea culpa - para lograr alguna reacción del Estado central)

No podemos decir que no se está haciendo nada, realmente creo que hemos dados pasos agigantados para el desarrollo de una actividad como el turismo en esta región con mucho potencial, pero falta mucho más aún. 

Hasta ahora, los que promueven este despegue es el Estado, central y regional pero sector público al fin. ¿y dónde está la empresa privada?

Hasta ahora fuera de algunos pocos empresarios amazonenses (contados con los dedos de una mano); Casa Andina y Gocta Lodge; y algún otro limeño o gringo aventurero no hay un despegue de inversiones privadas. 

Tenemos entonces el dilema de siempre del huevo o la gallina, ¿quién rompe ese círculo vicioso que no permite un despegue del turismo?

Creo que la respuesta es la demanda, es decir, con un incremento sustancial de visitantes a la región, las inversiones del Estado tendrán reflejo en inversiones privadas, mejora de la competitividad de los prestadores, de los guías, etc.

Creo también que el año 2013 será un año importante para el turismo en Amazonas, pues se debe mantener la calidad de los eventos y la fuerza en la promoción turística realizada durante los últimos 14 meses.

Tenemos un CCRT de lujo, con sus deficiencias pero todas salvables, es necesario seguir en ese camino de concertación y consenso para lograr lo que nos proponemos.

Hay mucho por hacer, y el reto no es hacerlo, sino hacerlo bien. Hay un equipo de jóvenes profesionales con mucho entusiasmo trabajando por su región, sin esperar reconocimiento alguno de sus paisanos, a quienes les deseo y auguro lo mejor en lo que viene. Tuve la suerte de tenerlos en DIRCETUR Amazonas y sé que llegarán lejos.

Y no olvidemos el objetivo central del turismo: Mejorar la calidad de vida de la población local, no como me dijo una funcionaria de COPESCO el 2010 (y que afortunadamente ya no está ahí) que el objetivo era que el turista se sienta bien. Con todo el respeto a nuestros amigos visitantes, si el turismo no nos beneficia como población receptora, no debemos promoverlo! 




martes, 8 de mayo de 2012

“Raymi Llaqta de los Chachapoya”

“Raymi Llaqta de los Chachapoya”

El departamento de Amazonas se encuentra localizado en el nororiente peruano; famoso por contar con zonas de extraordinarios microclimas, cuenta con bosques de neblina, parte sierra, ceja de selva y selva y por su intensa humedad ha desarrollado una grandiosa flora y fauna; y es aquí donde se da inicio a la celebración del Raymi Llaqta de los Chachapoya.

Raymi Llaqta se traduce como la GRAN FIESTA DEL PUEBLO, se desarrolla en la Ciudad de Chachapoyas todos los años la primera semana de junio, presentando una serie de costumbres y expresiones culturales, danzas, música entre otros; donde los pobladores hacen una demostración de su vida cotidiana, actividades agrícolas, festividades religiosas y danzas, por ello se convoca con muchos meses de anticipación a las comunidades a participar en el Raymi Llaqta.

Cuando llega el gran día de la celebración; todas las comunidades campesinas y nativas llegan a la capital: Chachapoyas; trayendo consigo sus mejores expresiones danzarías, música y costumbres. Entre ellas tenemos: el Brazo, la Danza del Chuquiac, Ancash Quenquen, Danza del Levanto, la volada, la Venteada, la danza del Atun Tingo, Danza del Incaico de Huambo, la Danza de la Shicsha, la Cutipa, la Chumaychada entre otras acompañados de instrumentos musicales como flauta, tambores y bandas de músicos .

La creación del Raymi Llaqta en el año 1997, buscó la recuperación de nuestro acervo cultural a nivel de comunidades de todo el departamento para mantener vivas las tradiciones y costumbres de la región, ya que convoca la participación de forma masiva de las comunidades y pueblos de todo las provincias en un gran pasacalle por las principales calles y plaza de la cuidad de Chachapoyas. Vistiendo prendas típicas demuestran sus faenas comunales, fiestas religiosas, costumbres, danzas y comidas típicas a todos los que están a su alrededor.

Este magno evento “folklórico-costumbrista”, reconocido por la Ley 27425, que oficializa los festivales rituales de identidad nacional, tiene gran impacto en el turismo nacional e internacional.

Los Danzantes y Pasacalles

Generalmente el día central es el primer sábado de junio, este día los danzantes de Cheto, Soloco, Chocta, Omia, Cruzpata, Lámud, Levanto, Condorcanqui entre otros, llegan desde muy temprano y se reúnen en la cumbre del Cerro Colorado (Barrio Santo Toribio de Mogrovejo) ahí se preparan para encaminarse hacia la plaza central. Haciendo gala de su genialidad, la gente amazonense, muestra toda clase de adornos tan singulares. Detalles que los hacen únicos y llamativos. Los pasacalles expresan literalmente las tradiciones y costumbres cada distrito, cada una de las comunidades pasea por cada calle danzando con orgullo hacia la plaza de Chachapoyas, una vez ahí danzan, se venera a los Santos y las Vírgenes como lo hacen es sus respectivos pueblos.

Todas las calles se llenan de júbilo, sintiéndose la fiesta, fiesta que derrocha alegría, color, platos típicos y celebraciones. Concluido el pasacalle se continúa con la fiesta que se prolongan hasta la noche con vistosos juegos artificiales y alegres bandas de música que amenizan con algarabía incansablemente.



Mayo información visite:

ogamarra@regionamazonas.gob.pe

facebook/reinochachapoya



martes, 1 de febrero de 2011

La oferta académica de la administración del turismo en el Perú y la Gestión de Destinos Turísticos


Como ya es ampliamente conocido, el turismo es una actividad de gran importancia debido principalmente a su capacidad de generar puestos de trabajo directo e indirecto desde zonas urbanas y zonas rurales en casi todo el país. Asimismo dinamiza la economía redistribuyendo los ingresos generados por el turismo receptivo e interno, aun cuando la mayor concentración de capitales e ingresos se de en el sur por la presencia de Machu Picchu. En otras palabras, su capacidad de generar crecimiento económico para la reducción de la pobreza debería ser aprovechada, tema del cual trataremos en otro artículo.

Sin embargo, el desarrollo de la oferta académica en relación a la administración del turismo, técnica y universitaria, se ha dirigido casi exclusivamente a la administración de los servicios turísticos principalmente privados.

Entonces, ¿en dónde podemos encontrar la oferta educativa para el personal encargado de la gestión de destinos, para los planificadores de espacios turísticos articulados con las demás actividades económicas del territorio, para los investigadores de mercado del turismo a nivel nacional o internacional?; y ¿cómo podemos pedir que se articule este supuesto crecimiento económico que el turismo trae con la reducción de la pobreza en las zonas en donde se desarrolla el turismo?

Más aún, en donde podemos encontrar a los profesionales con las competencias para el desarrollo de proyectos de turismo, estatales o de cooperación internacional, que tienen como objetivo el “desarrollo[1]”.

Si bien es cierto, el turismo es una actividad multidisciplinaria, que necesita de conocimientos que escapan al mercado turístico, o la oferta de servicios, desde la planificación del uso de infraestructuras y servicios públicos hasta estrategias de seguridad ciudadana que brinden la imagen y estabilidad necesaria para ser considerados una ciudad o país seguro no solo para los turistas sino para los peruanos principalmente.

Actualmente, son pocas las universidades preocupadas por brindar estos estudios a nivel de pregrado, y aún no tienen egresados gestores de destinos que cuenten con estas competencias. Entonces, ¿Cómo consiguieron las competencias nuestros funcionarios públicos o los gestores y gerentes de proyectos de turismo con fines sociales, o los encargados de las direcciones regionales en todo el país?

La realidad nos indica que los profesionales de hoy en el Estado y las ONG’s de turismo provienen en su mayoría de otras especialidades, y sus capacidades, buenas o malas, son el resultado del tiempo y sus diversos trabajos en otros campos y actividades económicas. Son pocos los que cuentan con especializaciones (a nivel de posgrado) en gestión de destinos adquiridas en otros países que si han desarrollado una oferta educativa superior para la eficiente y eficaz gestión de destinos como son México, España y Costa Rica.

Son pocos los análisis del turismo en el Perú en donde se haya identificado la carencia de estos profesionales como una debilidad, y parece ser aún un segmento poco rentable para algunas universidades que prefieren seguir ofertando estudios para la administración de servicios y muy poca oferta para la gestión de destinos.

Una de las acciones a corto plazo para los profesionales actuales de turismo metidos en la docencia universitaria o técnica es reconocer esta debilidad e incidir en los cambios progresivos de los respectivos currículos educativos en el pregrado. Así mismo, fomentar la investigación científica, de tesis o monográficas, relacionada a los impactos del turismo sociales, ambientales y económicos en el Perú, analizando casos emblemáticos como el porqué en Cusco, 100% turístico, se genera más protestas sociales en la ciudad y los anillos de pobreza alrededor de las ciudades han crecido con una sobreoferta de mano de obra local.

Y claro que quedan aún preguntas por responder sobre la articulación e integración de planes, proyectos y PRESUPUESTOS en otras instituciones del Estado (MINAM, Min. de Cultura, MTC, Min. del Interior, etc); las evaluaciones sociales y económicas a los proyectos de inversión pública de COPESCO o a la inversión promocional de PromPerú en ferias internacionales.



[1] Una de las principales tareas antes de empezar a hablar del desarrollo como tema central sería su conceptualización y como ésta se vislumbra en el enfoque de desarrollo escogido por la institución que formula el proyecto o el mismo Estado